1. Alma 6:6
* En cada oración ofrecida, en público o privado, en oración personal u oración familiar...que pedimos que el Señor nos bendiga a nosotros con oportunidades misionales y con la habilidad de reconocerlas y actuar sobre ellas. El Pte. Hinckley ha dicho que sería un gran día en la Iglesia cuando los miembros no sólo piden que el Señor bendiga a los misioneros, pero que también, los bendiga a ellos con oportunidades.
* En cada domingo de ayuno, que ayunen a favor de la obra misional, además de cualquier cosa personal o familiar.
2. Invitar a los misioneros a sus casas para:
* enseñarles las lecciones en cuanto a la restauración y el plan de salvación
* PRACTICAR con ellos como...
invitar a alguien al bautismo de su hijo
invitar a alguien a la ordenación de su hijo o la graduación de primaria de su hija
invitar a alguien a escuchar su discurso en la reunión sacramental
invitar a alguien a una noche de hogar
iniciar una conversación para poder mencionar de que son miembros de la iglesia
etc...
Los misioneros practican, diariamente, las cosas que necesitan hacer para poder ser missioneros más eficaces. Estudiar antes de un examen, entrenar antes de un partido, etc... es común y corriente y ayuda. También ayudará a los miembros a practicar con los misioneros.
3. Sólo permitir que los misioneros estén en las casas de los miembros durante un período de aproximadamente una hora. Si se levantan a la hora y tardan cinco minutos más, no pasa nada. El punto es que tenemos una regla en la misión de que no estén por más que una hora. Cada vez que desobedecen, al insistir un miembro o por decisión propia, el misionero sale sin el espíritu y perjudica la obra misional. Yo sé que los miembros, por su buena voluntad, quieren ayudar a los misioneros. Favor de ayudarlos a entender que, si quieren ayudar, pueden abrir la puerta y ayudarles a los misioneros a salir a tiempo.
Estaría muy agradecido con su ayuda en ayudarles a los miembros de sus estacas y distritos a implementar estos tres pasos. Creo que nos ayudaría mucho en la obra del Señor.
Pte. Waddell